domingo, 13 de marzo de 2011

Metodología en el Futsal

Metodología es una palabra compuesta por tres vocablos griegos: metà (“más allá”), odòs (“camino”) y logos (“estudio”). El concepto hace referencia a los métodos de investigación que permiten lograr ciertos objetivos en una ciencia. Por lo tanto, la metodología es el conjunto de métodos que rigen una investigación científica o en una exposición doctrinal.

Es importante la distinción entre el método (el procedimiento para alcanzar objetivos) y la metodología (el estudio del método).

Los enfoques metodológicos en la enseñanza de los deportes se pueden agrupar en dos grandes perspectivas, por un lado, el enfoque tradicional o técnico, y por otro, el enfoque alternativo o centrado en la táctica.

El enfoque tradicional se centra en progresiones de ejercicios, tanto de asimilación como de aplicación y en el desarrollo de las técnicas fundamentales del deporte antes de abordar los aspectos tácticos y de llevar al individuo a practicar el juego en situación real (se enfatiza el aprendizaje de la habilidad antes que la comprensión del juego). Es decir que desde éste punto de vista el deporte es la descomposición de destrezas o técnicas que deberán ser aprendidas por el principiante con un criterio de dificultad creciente. Desde éste punto de vista podríamos vincular éste enfoque con una técnica de enseñanza de Instrucción Directa.

El enfoque alternativo tiene que ver con la pedagogía del descubrimiento y está fundamentado en la propuesta de experiencias motrices jugadas vinculadas al contexto real del juego desde los primeros pasos en el deporte. Partiendo de la concepción que los mismos no son una suma de técnicas, sino como un sistema de relaciones donde lo más importante son los procesos que se proponen para aprender. Para éste enfoque es importante que la práctica venga realizada en un contexto lo más parecido posible a la situación real de juego, de manera de poner en funcionamiento capacidades perceptivas y de toma de decisiones. Este tipo de enfoque se podría relacionar con la técnicas de enseñanza  mediante Búsqueda o Indagación (Instrucción Indirecta).

Las investigaciones acerca de estas dos grandes enfoques no se ponen de acuerdo acerca de cuál sea la más adecuada para la enseñanza de los deportes. En general no encuentran grandes diferencias  que hagan suponer la supremacía de una por sobre la otra en cuanto al rendimiento durante el juego. Lo que sí es de resaltar, es que muchas de las investigaciones refieren a que el enfoque alternativo obtiene mejores resultados en cuanto al compromiso de los alumnos durante las clases, es decir en cuanto a la motivación por los entrenamientos o lecciones.

Para enseñar un deporte se necesita de una preparación adecuada, es decir conocer los distintos métodos antes mencionados, así como aspectos sociales que permitan interactuar con los alumnos. Existen, además, otros puntos a tratar como: las características de la actividad deportiva que queremos llevar a cabo y los objetivos que se pretenden alcanzar.

Personalmente creo que la enseñanza deportiva debe utilizar todas las técnicas y estilos de enseñanza. Las mismas serán adecuadas dependiendo de muchas variables que harán que, en determinado momento, un método sea más eficaz o útil que otro.

Para seleccionar cual utilizar debemos tener en cuenta: edad, experiencia, nivel de capacidad física,  motivación de los alumnos, personalidad y preferencias del entrenador, objetivos y tipo de tarea. En general, se asume que las técnicas de enseñanza deportiva podrían variar dependiendo del marco de aplicación y de las circunstancias del proceso de Enseñanza-Aprendizaje.

En específico para nuestro deporte, el Futsal o Fútbol Sala, podríamos estimar qué tipo de enfoque podría ser adecuado según qué queremos enseñar. La instrucción directa (progresiones de técnicas, etc.) servirá más que nada para el aprendizaje de gestos técnicos, es decir en situaciones donde el “problema” tiene una solución definida, única.

En cambio la instrucción indirecta debemos utilizarla, sin dudas, cuando lo que queremos mejorar son los aspectos perceptivos y decisionales. Es decir que este tipo de instrucción sería adecuada cuando, dependiendo de la situación, la resolución del problema tenga más de una solución posible.

Para ser más claro, con la instrucción directa enseñaría los distintos tipos de pase (interno, externo, etc.); en cambio con la instrucción indirecta buscaría enseñar que tipo de pase deberían seleccionar dependiendo el momento y la situación.

Desde el punto de vista del entrenamiento del Fútbol Sala podríamos tener en cuenta estos dos tipos de enfoque. El tradicional con la disociación del deporte en técnica, táctica, preparación física y psicológica. De ésta manera se trabaja cada una de éstas áreas por separado planificando distintos entrenamientos para cada una de ellas. Desde éste punto de vista vemos entrenamientos, por ejemplo, sin balón (ejercitaciones físicas) o con grandes explicaciones magistrales de cómo resolver determinadas situaciones en el partido (táctica).

En cambio en el enfoque alternativo encontraremos entrenamientos dónde se involucran más aspectos perceptivos y de toma de decisión según la situación creada, tomando en cuenta el juego global y sin perder de vista el entrenamiento de las capacidades condicionales y hasta psicológicas de los integrantes del equipo. Es aquí donde la constante evolución de los sistemas de entrenamiento junto con la llegada de la figura del preparador físico a nuestro deporte, ha hecho que el Entrenamiento Integrado sea la forma habitual de preparación técnico-táctica-física de los equipos de Fútbol Sala. Esto se debe además a que muchos equipos de nivel medio disponen muchas veces de 3 entrenamientos semanales, lo cual hace indispensable utilizar al máximo el tiempo a disposición y no “perder” una sesión a trabajos físicos sin balón.

El entrenamiento integrado se define como “la preparación integral física-técnica-táctica consistente en favorecer el desarrollo de las cualidades en el contexto en que intervienen en competición”. Es decir que es la forma de reunir en un solo ejercicio el componente físico, técnico y táctico. Se busca representar un contexto lo más parecido posible al de la competición, consiguiendo así el pleno desarrollo de las cualidades  y mejorando la capacidad del juego. De ésta forma claramente se comprende que este método de entrenamiento pertenece al grupo de enfoque alternativo.

Eduardo Domínguez argumenta de ésta manera el por qué se debe utilizar el entrenamiento integrado: “El fútbol (en nuestro caso es aplicable el Fútbol Sala N. de R.) requiere la realización de una serie de movimientos, esfuerzos y acciones en secuencias variables e intermitentes para llevar a cabo una meta y/o evitarla y las posibilidades de éxito dependerán de un uso inteligente de relación oposición-cooperación”.
De todos modos no debemos dejarnos encandilar por éste tipo de entrenamiento, no debemos entenderlo como la única manera de trabajar a un equipo ya que como resalta Zósimo San Román: “… no dejamos de ser conscientes de que el entrenamiento demasiado específico puede impedir la adecuada recuperación después de cargas máximas, como son la competición y algunas sesiones de entrenamiento. La utilización errónea del entrenamiento específico puede traer también, consigo el debilitamiento o sobrecarga de algunos grupos musculares que han de trabajarse de forma más analítica con los métodos tradicionales.”

Referencias:
http://definicion.de/metodologia/
http://www.efdeportes.com/efd13/amendez0.htm
http://globedia.com/metodos-ensenanza-practica-deportiva
http://www.uclm.es/varios/revistas/docenciaeinvestigacion/numero1/luismiguelgarcia2.asp
http://www.cult.gva.es/dgd/form_amb_deportivo/JORNADA_RENDIM_ALICANTE/Pepe_Diez.pdf

martes, 1 de marzo de 2011

Posesión del balón.

Quién tiene la posesión del balón, posee el objeto más preciado del deporte. Es por ello que debemos trabajar muchísimo para mejorar ésta fase del juego. Mientras conserve la pelota seré capaz de marcar goles y tener la iniciativa del juego. Si me equivoco, además de cambiar quién tiene la iniciativa me puedo arriesgar a sufrir un gol rápidamente y con ello a resentir la seguridad del equipo en cuanto a la capacidad de juego. Pensemos en un equipo que con una larga posesión estéril cuando pierde el balón sufre un gol en contragolpe.

Por conservación de balón se entienden todas las acciones ofensivas que se llevan a cabo desde que nuestro equipo toma posesión del esférico, con el fin de mantener la posesión bajo el control del equipo por el tiempo que se necesite para lograr cumplir un objetivo.  
Es importante tener en cuenta esto último, ya que tener la posesión del balón no debería ser un objetivo en sí mismo. Podría ser,  por ejemplo, tenerlo la mayor parte del tiempo posible para hacer pasar los minutos que faltan si estoy en ventaja; esto es mucho más claro en deportes como el basquetbol donde los equipos que van ganando intentan tener la mayor cantidad de los 24 segundos posibles la pelota para que se baje el numero de posesiones posible y así bajar la posibilidad de puntuar  del otro equipo).

Cuando conquistamos el balón debemos evaluar rápidamente: lugar donde tomamos contacto con el balón y situación numérica (no es lo mismo recuperarla en ½ cancha que en mi área, así como no es lo mismo hacerlo superioridad o inferioridad numérica). Estos dos factores sumados al marcador del partido deberán llevar al jugador a decidir si es oportuno llevar a cabo un contra-ataque o un ataque sostenido o maniobrado.

Tomado como  principio táctico, la tenencia de la pelota o conservación del balón podría y debería favorecer  a las siguientes situaciones: recuperarse físicamente, cambiar la orientación de la pelota, dar tiempo al desmarque de los compañeros, no ofrecer iniciativa al adversario. 



Algunos aspectos positivos  de una buena conservación del balón:

    * Tener la iniciativa del juego y no darla al equipo contrario
    * Marcar el ritmo de juego
    * No perder de forma fácil el control y la posesión del balón
    * Mantener un resultado


En el desarrollo del juego se presentan los medios que permiten al jugador de aplicar la técnica y los principios de la táctica individual y colectiva. A este punto sería importante definir claramente que cosa es cada una de ellas. Técnica individual es el conjunto de gestos y habilidades, efectuados gracias a los procesos motores de manera coordinada, segura y efectiva. La táctica individual o técnica aplicada es la utilización del gesto técnico en la situación de juego, es decir el comportamiento que un jugador debe meter en acto en relación a las diferentes situaciones de juego. Para ser más claro aún me gustaría decir que un poseer una buena táctica individual quiere decir: elegir el gesto técnico adecuado en el preciso momento del juego para hacer que la prestación sea lo más útil posible al equipo. La táctica colectiva es “el movimiento coordinado de 2 o más jugadores (inclusive todo el equipo) que tiene el fin de lograr un objetivo determinado”.

 Las técnicas del futsal en cuanto a la fase ofensiva son: el golpeo (pase o tiro al arco), el control del balón, conducción y el cabeceo. 

Los principios de técnica aplicada en la fase de posesión son: el desmarcamiento, pase, defensa del balón, amagues y dribbling, tiro al arco. Aquellos de táctica colectiva: escalonamiento, amplitud, profundidad, movilidad e imprevisibilidad.

Factores que determinan una buena posesión del balón
  • Buena técnica de pase y recepción.
  • Buen conocimiento del desmarque (sea a nivel técnico como táctico).
  • Buena condición física.
  • La valoración del posicionamiento de la defensa adversaria al momento de conseguir el balón, para así poder determinar qué tipo de ataque utilizar.
  • Movimientos sin pelota: no debemos dar puntos de referencia a los adversarios, es necesario ofrecer  al portador del esférico la mayor cantidad de líneas de pase posibles; una de ellas de seguridad (por detrás de la línea del balón).
  • Tener un ritmo coordinado de juego. Si tenemos un ritmo de juego (ejemplo a 2 toques) se facilitan la coordinación entre los integrantes del equipo ya que a la recepción sigue inmediatamente un pase y ello ayuda a que los compañeros sepan el momento adecuado para desmarcarse.
  • Alternar el juego en amplitud y profundidad, tratando de invadir las líneas defensivas adversarias, de manera de hacerlos replegarse y volver a salir. Tener un buen movimiento de balón a éste nivel nos permite variar todo el tiempo el lugar en el campo que ocupa la pelota es decir la referencia a defender.

Errores en la posesión del balón.

Mucha atención debemos poner a los errores en le posesión del balón, ya que los mismos pueden provocar una situación de alto riesgo para nuestro equipo. Por lo tanto debemos estudiar el por qué se verifica ésta situación. Obviamente primero debemos entender si esto sucede por errores técnicos y/o tácticos y determinar las responsabilidades que competen. La zona del campo donde perdemos la posesión y como está dispuesto el equipo en ese momento (de manera de saber cuánto peligroso es). Para finalizar la capacidad y el tiempo que emplean los jugadores para reaccionar a la pérdida del esférico. En esto último tiene un papel fundamental capacidades de tipo psicológico ya que la atención y concentración son determinantes para reducir el tiempo de adaptación de la fase ofensiva a la defensiva (transición ofensivo-defensiva). La falta de las mismas nos llevará a permitir acciones de contragolpe con más tiempo a disposición para finalizar.

domingo, 6 de febrero de 2011

El deporte y los niños.

Una de las primeras cosas que se escuchan cuando uno esta por empezar a trabajar en un deporte con niños, es que los mismos, no son un adulto en pequeño. La frase anterior es muy utilizada, pero no por ello siempre tenida en cuenta por quienes estan a cargo de un grupo de niños. Esto nos quiere decir, simplemente, que debemos respetar al individuo partiendo de su desarrollo biológico y psicológico; de otra manera incurriremos en graves errores.
Para empezar, con los niños deberíamos dejar de lado el término “entrenamientos” y hablar de clases o lecciones. En las mismas tenemos que tener objetivos relacionados con  tareas educativas, adaptándonos a los procesos evolutivos de nuestros alumnos; en cambio los entrenamientos se relacionan más con un aspecto de rendimiento.

Por encima de titulaciones (monitores, entrenadores, Prof. Ed. Física), en estas edades, ante todo somos educadores, con una responsabilidad moral sobre los menores. Tenemos un material (los niños) muy maleable y debemos incidir (sean buenos en el deporte específico o no) en una práctica deportiva que emplee el tiempo libre en actividades sanas, desarrollando el aprendizaje de normas, valores y hábitos de convivencia. Debemos ser consientes que depende de nosotros el facilitar u obstaculizar el aprendizaje de estas habilidades sociales necesarias para vivir en sociedad de manera integral. 

Hoy en día los deportes están infectados de la obsesión por el resultado. Ya a los 6 años los niños pueden ser sometidos a ésta carga estimulada por el entorno, la cual juega en contra a la hora de lograr que disfruten del juego, sin temor a equivocarse y sin la frustración cultural asociada al ganar o perder.

El deporte como escuela de vida, forjador de hábitos y valores; el deporte como recurso de canalización sana de impulsos, se debe oponer fuertemente a la contaminación de los beneficios educativos de la competitividad. La misma, llevada a cabo correctamente, empuja a los niños a tratar de superarse, a luchar contra los límites; les da la posibilidad de verificar sus capacidades y ser tolerante a la hora de la victoria o a la derrota.

En edades tempranas, si queremos recorrer un camino adecuado para la consecución de objetivos debemos lograr que nuestras clases sean amenas y disfrutables para los chicos. Debemos ser capaces de captar su atención y lograr que se diviertan en cada sesión. El camino adecuado para lograrlo, en edades entre 6 y 12 años, sin dudas son los juegos, sinónimo de diversión, alegría e ilusión. Estos, además de encerrar una cantidad de aspectos motrices básicos (y no tanto), pueden desarrollar en ellos la creatividad y el desenvolvimiento en las ejercitaciones respetando individualidades, ya sean motoras como psicológicas e intelectuales. El aspecto lúdico es imprescindible en toda actividad con niños.


Son muchos los beneficios que brinda la práctica de un deporte:

1. Introduce al niño en un ámbito social.
2. Le enseña a seguir reglas.
3. Le ayuda a abrirse a los demás y superar la timidez.
4. Frena sus impulsos excesivos.
5. Fomenta la necesidad de colaborar por encima del individualismo.
6. Le hará reconocer, aceptar y respetar que existe alguien que sabe más que él.
7. Produce un aumento generalizado del movimiento coordinado.
8. Aumenta sus posibilidades motoras.
9. Favorece el crecimiento de sus huesos y sus músculos.
10. Puede ayudar a corregir posibles dificultades físicas.
11. Potencia la creación y regularización de hábitos.
12. Desarrolla su placer por el movimiento y el ejercicio.
13. Estimula la higiene y la salud.
14. Le enseña a tener ciertas responsabilidades.

Tomado de: http://www.guiainfantil.com/servicios/Deportes/beneficios.htm


Para una óptima utilización del tiempo disponible debemos conocer las fases sensibles del aprendizaje (según R. Winter: "Períodos del desarrollo durante los cuales los seres humanos reaccionan de modo más intenso que en otros períodos ante determinados estímulos externos, dando lugar a los correspondientes efectos.”). Esto nos permitirá trazarnos objetivos validos a nivel motriz, nos guiará haciéndonos respetar ciertas características para hacer nuestras lecciones accesibles a los alumnos y obtener los resultados deseados.

Características

6 a 8 años

• Están impacientes por jugar.
• Imitan a otros.
• No ocupan todo el espacio (todos detrás de la pelota).
• Fuerte sentido de la individualidad (egocéntrico).
• Compiten con el deseo de ganar.
• Necesitan juegos móviles.
• Tienen un nivel de atención limitado (no son capaces de mantener la atención focalizada por mucho tiempo).
• Afectos al elogio.
• Sensibles.
• Cambian de gustos rápidamente (comienzan un juego, luego empiezan otro, sin concluir ninguno de ellos).

Tomando en cuenta esto podemos decir que las explicaciones de las actividades deben ser cortas,  concretas y que es recomendable demostrarlas. Debemos cambiar de juego o hacer variables bastante rápidamente para que no se aburran. Partiendo del egocentrismo inicial debemos trabajar para que se integre, reconozca y juegue con los demás. Si bien compite con el deseo de ganar no le importa demasiado el resultado, dependerá muchísimo de la importancia que le demos los adultos. Es mucho mas importante trabajar actividades motrices básicas (correr, saltar, rodar, lanzar, etc.) que tareas específicas del deporte, que de a poco podremos ir integrando. Tácticamente es poco lo que podemos trabajar, me limitaría a intentar que reconozcan el concepto de ataque y defensa. 

9 a 12 años

• Con respeto a la motricidad es el punto culminante en el desarrollo general.
• La gran intensidad del desarrollo exige plenamente a los sistemas funcionales.
• La finalización de la etapa, que además es la finalización como niño de su evolución psíquica, afectiva, deportiva y física, nos debe presentar a un niño capaz de:
  -  Dominar todos los fundamentos técnico-futbolísticos.
  -  Conocer las bases de la táctica general.
  -  Desarrollar en el juego las bases de una habilidad dinámica y vigorosa.
• Disposición al rendimiento, excedente de energía.
• Desarrollo de la adaptabilidad psíquica. Es muy importante, se eliminan los estados de excitación que surgían con la competición y se manifestaban como un comportamiento nervioso, precipitado e incontrolado.
• Mide su capacidad, la compara con la de otros niños y limita sus perfomaces a la medida de su capacidad.
• Toma conciencia del aspecto físico de la relación salud-capacidad de rendimento-belleza.
• Amistad del grupo. Las prácticas empiezan a verse como “un todo”.
• Las competencias contribuyen a que los fuertes ayuden a los débiles. Espíritu de solidaridad.
• Los capitanes de equipo son responsables del espíritu de grupo. Su influencia se extiende fuera del juego hasta abarcar una relación social.

Ya en esta etapa, podemos hacer que las explicaciones sean un poco más extensas y detalladas. Las actividades tienen estructuras más técnicas, más focalizas al deporte hacia el cual nos orientamos, sin perder de vista las generales. Debemos trabajar siempre la conciencia de grupo y equipo, integrando a quienes tienen mas dificultad. En ésta edad, es imposible no tomar en cuenta el resultado, pero continúa dependiendo de la importancia que se le dé al mismo por parte del responsable del grupo y de los padres. Desde mi punto de vista debemos intentar relativizarlo y hacer que se concentren en la cualidad de las ejecuciones y movimientos. Tácticamente podemos ahondar en conceptos sencillos que integren a 2 o 3 integrantes al menos (ataques 2vs.1, 3vs.2, que sucede cuando uno de los atacantes se integra al ataque, etc.).

Gracias a Diego Fornaro, Prof. Paola Loitey, Lic. Cecilia Fernández y Prof. Ana Torrón por sus aportes.

Bibliografía:
Premisas para ser un buen entrenador de niños y adolescentes. Dr.Ariel Muñiz Sanabria http://www.efdeportes.com/efd86/premisas.htm
Carácter metodológico del entrenamiento con niños. Jesús M. Ulloa López  http://www.efdeportes.com/efd39/entren.htm