viernes, 25 de noviembre de 2011

LA PLANIFICACIÓN

Desde hace un tiempo que no escribía nada para el Blog, a veces se hace difícil elegir algun tema y, sumado a eso, después de las vacaciones, el comienzo de la temporada es bastante complicado y lleno de trabajo.

Planificando la nueva temporada me vino en mente lo importante de esa fase para delinear nuestro año…

Veamos algunas definiciones:

"Es el proceso de establecer objetivos y escoger el medio más apropiado para el logro de los mismos antes de emprender la acción", (Goodstein, 1998).

"Es el proceso de definir el curso de acción y los procedimientos requeridos para alcanzar los objetivos y metas. El plan establece lo que hay que hacer para llegar al estado final deseado" (Cortés, 1998).

"Es el proceso consciente de selección y desarrollo del mejor curso de acción para lograr el objetivo." (Jiménez, 1982).

"La planificación es un proceso de toma de decisiones para alcanzar un futuro deseado, teniendo en cuenta la situación actual y los factores internos y externos que pueden influir en el logro de los objetivos" (Jiménez, 1982).

Creo que estudiando las definiciones, al desmenuzarlas podemos avanzar  mucho… todas hablan de proceso. Desde ese punto de vista se hace necesaria  una reflexión; tomarse un tiempo para pensar y decidir qué, cómo, cuándo y por qué se va a hacer. Sin dejar de lado que todas incluyen la palabra “objetivo”, ya que sin él nuestro “camino” no tiene dirección.

Para que nuestra planificación tenga altas posibilidades de éxito necesitamos partir de un estudio previo del material humano que tengo; es decir los jugadores que componen mi equipo ¿qué potencialidad de crecimiento tienen? ¿Con este equipo puedo cumplir los objetivos trazados junto a la dirigencia?

 A partir de aquí, teniendo en cuenta la infraestructura y recursos (materiales y humanos) que se tienen, tendríamos que delimitar objetivos intermedios (corto y mediano plazo) que me permitan trazar un camino racional que me consienta arribar a la consecución de los objetivos de la temporada deportiva. Además, para que esto funcione, debemos establecer contenidos correctamente secuenciados que ayuden a obtener mejoramientos deseados a todo nivel (físico, técnico, táctico y psicológico) respetando  los  tiempos necesarios para el aprendizaje y la mejora del nivel de entrenamiento que posee mi equipo.

Nosotros, como entrenadores, no debemos convertirnos en  bomberos apagando incendios; es decir, viendo los problemas que tenemos  en un partido e intentando solucionarlos rápidamente. Más allá de que en algunos momentos tengamos la necesidad de hacerlo y es natural; nuestra planificación, que debe ser flexible para ajustarla permanentemente, nos debe construir una trayectoria viable que nos conduzca hacia dónde deseamos arribar.

Personalmente creo que planificar ayuda a aclarar ideas, a que nuestras prácticas respeten los principios generales del entrenamiento, a que los entrenamientos sean  variados y divertidos; teniendo presente  las cosas que aún no trabajamos y que es lo próximo que debemos trabajar.

Razonar acerca de ésto y planificar hará que mi “camino” sea transitable y me permita alcanzar con mayor probabilidad el éxito deseado.

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